En los lugares
desconocidos
donde no soy
nadie,
nadie
puede saber
que mi nombre
no es Penélope,
ni que mi color
favorito es
el violeta,
ni que odio
el limón.
Dispárame rápido
que llevo tiempo
muriendo lento.
Puede ser
que un día
nos crucemos
y te sonría.
Labios cereza,
corazón carbón.
Si no sabes
lo que es fingir
es que nunca
se te ha partido
el pecho de dolor
la camisa de rabia
y la cara de vergüenza.
Llórame fuerte
que todo el mundo
sepa lo que es
ver avecinarse
una tormenta de piedras.
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